La terapia fotónica para dejar de fumar se basa en los descubrimientos del Premio Nobel alemán Fritz Albert POPP. La terapia fotónica utiliza la “luz” para reestablecer la comunicación intra e intercelular del cuerpo, mediante el aporte al organismo de fotones de características iguales a los bio-fotones que emplean nuestras células. Tiene por consecuencia una mejora del organismo y el restablecimiento del funcionamiento de los mecanismos celulares.
Permite actuar de manera rápida en los casos de dolores físicos, problemas dermatológicos, ansiedad, tratamientos contra las adicciones,…trabajando en puntos de acupuntura, glándulas, nervios y órganos profundos.
Fácil de aplicar, indoloro y libre de efectos segundarios, permite tratar múltiples trastornos físicos con resultados sorprendentes.
Tratamiento: 3 sesiones en 3 dias seguidos y un recordatorio al cabo de una semana.